Japón ha conseguido ya los profesores robot, mascotas robot y gladiadores robot,¿cuál falta? El Robot-bebé, por supuesto!
Un globo con efectos lacrimógenos!
La cara de Yotaro está hecha de silicona traslúcida suave. Está conectado a un proyector, ordenador, altavoces y diversos sensores para simular llorar, estornudar, dormir y sonreir. Incluso simula un goteo de la nariz utilizando una bomba de agua adjunta.
Japón tiene la esperanza media de vida más larga del mundo – 79 años para los hombres y 86 años para mujeres y una de las tasas de natalidad más bajas. La creación de un bebé-robot destinado a recordar a los jóvenes de los placeres de ser padres no augura una mejora de esa situación. Sobre todo hay que tener en cuenta la principal diferencia entre este artefacto y un bebé real. Cuenta con un dispositivo de desconexión.