Ver este vídeo hace que te plantees el uso de este aparato pero, a estas alturas, ¿quién es capaz de abandonarlo?

No sé si las compañías telefónicas acabarán censurando este video o son conscientes de la dependencia creada. Solo sé que antes no me hacía ninguna falta y hoy no me separo de él. Y supongo que, como yo, a casi todo el que ya ha caído en las redes de este aparatito, aparentemente inofensivo, le costaría mucho prescindir de él.

Por si acaso dejaré de llevarlo en el bolsillo,:). Gracias Juanjo.