Este año he oído comentar a más de uno que “su playa” se estaba quedando sin arena. Casos como el de Salinas…

… o como el de “la Salvaje” en Sopelana, son claros exponentes de esta realidad.

Yo, en mi ingenuidad, pensaba que se debía al movimiento del mar o al ciclo natural de mareas. Ayer, viendo el “noticioso” me surgió la duda. ¿Será posible que toda esa arena haya ido a parar a “playas de interior”? La playa del Pisuerga (por poner un ejemplo), a su paso por Valladolid, disfruta de una arena fina y blanca que no es propia de esa región.

No tengo pruebas de su procedencia ni de cómo ha llegado hasta allí, pero estoy seguro de que no la ha llevado el viento🙂 y que alguno seguro que se ha beneficiado con el “trasvase” en perjuicio de otros. Esperemos que la mar ponga todo en su sitio y que, algún día,  los intereses particulares dejen de anteponerse a los “caprichos” del iluminado de turno.

Los vallisoletanos tienen todo el derecho a disfrutar de su querido Pisuerga, pero… ¿con arena de otras playas?. Además, comentan que el agua no es apta para el baño y que al final la utilidad de este arenal se reduce a ser un “tostadero”. ¿no sería mejor que se plantaran cesped en condiciones y lo mantuvieran verde con el agua del propio río?